Simón Arrebola / Dispositivos afectivos

Dispositivos afectivos / Simón Arrebola

Exposición abierta del 9 de mayo al 15 de junio de 2019

El proyecto esta compuesto por una una serie de óleos, dibujos y maquetas que vuelven a tratar el tema de la memoria individual y su relación con el tiempo y la  imaginación.

Para Arrebola  memoria e imaginación son dos ámbitos interrelacionados. La segunda sirve de hilo de sutura para recomponer los momentos de nuestra biografía que almacenamos en la primera. Esta relación genera  una suerte de  espacios mnemónicos virtuales que el artista representa en  escenarios basados en episodios de su propia biografia, en este caso, los recorridos que realizaba en su infancia cuando visitaba la empresa de su padre, Muebles DECO, y las diferentes narrativas que iban surgiendo a partir del mobiliario de cada sala.

Es por ello que el título de la exposición Dispositivos afectivos pretende revelar una conexión entre los trabajos de la memoria a partir del objeto y la metáfora. Se trata de aportar una nueva visualización del funcionamiento de la memoria, de tal forma que nuestros recuerdos vienen a introducirse como ondas sonoras en una caja de resonancia (nuestro cerebro) y que a partir de su vibración interior produce un sonido, en este caso, una serie de imágenes. Esta caja actualiza los recuerdos almacenados y produce una nueva narrativa de los acontecimientos desde el presente. El trascurso del tiempo y el olvido hace que lo que se haya vivido no se recuerde igual. De ahí que las imágenes que se proponen poseen muchas lagunas de lo que sucedió y han sido rellenadas con las aportaciones de la imaginación en forma de los datos de cómo nos hubieran gustado que hubieran sido los hechos, y no de cómo sucedieron realmente.

           

Es relevante, en estas escenas que componen la exposición, el rol de una serie de personajes que interactúan desde la perplejidad. Se tratan de unas hibridaciones entre lo humano y ave, más concretamente, pájaros carpinteros. Estos actores vienen a ser los protagonistas mudos de estas escenas y que, de manera coreografiada, aparecen portando este mobiliario mental o huyendo de una serie de trampas y alucinaciones.

Tal vez, el artista nos habla de esa jaula de oro en la que nos encerramos con nuestros recuerdos y en donde esa mitificación por lo pasado puede llegar a  restringir las actuaciones del presente..

Durante la cálida charla en su estudio sevillano, las anécdotas personales, las tomas de postura y la erudición fluían con naturalidad en la conversación de Simón. El artista es capaz de sumergirse en la lava de las emociones y después enfriar ese material candente en geométricas escenas filtradas por la lógica. El resultado es una pintura, basada en sus recuerdos íntimos, que siendo precisa y contenida, también es generosa y abierta. Se trata de una obra inquietante “a la antigua”, con ecos medievalistas, surrealistas, metafísicos…, que, a su vez, luce con exultante frescura y contemporaneidad. Susana Blas

 


Catalogo


Dossier exposicion


Texto Susana Blas